Taty Tapia
Soy Taty Tapia Vásquez, ecuatoriana, madre, mujer de fe, mentora experta en liderazgo con estabilidad interior y fundadora de Reencuéntrate y Alma.
Durante casi 20 años desarrollé una carrera sólida como Bioquímica Farmacéutica y Auditora en Sistemas de Gestión Integral, liderando equipos y asumiendo responsabilidades estratégicas en entornos de alta exigencia. Fui la mujer fuerte, resolutiva y orientada a resultados. La que sostenía todo.
Pero hace casi siete años viví un quiebre personal que me llevó a cuestionar profundamente mi forma de vivir y liderar. En ese momento conocí el mundo del coaching y el desarrollo personal. Lo que inició como una herramienta para comprender mi proceso se transformó en una revelación: me enamoré de mi propia transformación y entendí que había encontrado mi propósito de vida.
Decidí certificarme como Coach de Vida y formarme en Programación Neurolingüística y Biodescodificación, especializándome en procesos de identidad, mentalidad y amor propio. Comprendí que muchas mujeres profesionales estaban atrapadas en la autoexigencia y la desconexión emocional, aunque externamente parecieran exitosas.
De esa experiencia nació Reencuéntrate. Desde hace más de cinco años acompaño a mujeres a través de procesos personalizados, programas y conferencias, ayudándolas a sanar, fortalecer su identidad y reconstruir su liderazgo desde la estabilidad interior.
Decidí fundar ALMA porque este movimiento resuena profundamente con mi propósito y mis valores. Mi misión es acompañar a mujeres en procesos de sanación emocional, reconexión con su amor propio y alineación con una vida coherente y plena.
Para mí, ALMA es un espacio de servicio auténtico, liderazgo consciente y expansión con sentido. Creo firmemente que mi experiencia, vocación y compromiso pueden contribuir a consolidar una comunidad femenina fuerte, madura y transformadora.
Creo profundamente en un liderazgo que guía desde el ejemplo, la coherencia, la humildad y el respeto por los procesos individuales. Para mí, liderar conscientemente es sostener espacios seguros, acompañar sin imponer y honrar el ritmo de cada mujer.
Porque el verdadero crecimiento no se acelera: se construye con conciencia, coherencia y propósito.